En crisis, no hay verdades inefables ni contenidos inefables. Una crisis bien manejada pero mal comunicada será percibida y recordada como una crisis mal manejada. Usted no puede adoptar el síndrome del avestruz.
La gente, los consumidores, los feligreses, los votantes, pueden aceptar que una marca se equivoque. Pero no van a perdonar si no reconoce su error, se disculpa y toma medidas para evitar que la crisis se repita o escale. Los primeros 30 minutos son claves.
De cómo reaccione en ese lapso dependerá gran parte del resultado.
Source: Ecuador Economia

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