Sin controles en bancos globales, el dinero de las actividades criminales destruye sueños y vidas

Por Will Fitzgibbon
Emily Spell escuchó los gritos desde el exterior de la casa de ladrillo rojo de sus padres. Al ingresar, encontró a su hermano, Joseph Williams, de 31 años, desparramado sobre un colchón en el sótano. Tenía los ojos entreabiertos, amarillo y los labios azules. Su esposa, Kristina, le estaba golpeando el pecho. “¡Joe! ¡Despierta, Joe!”, exclamaba Kristina.
Source: Ecuador Economia

Leave a Reply